El consumo a pasado de medio kilo a tres y medio al año por estadounidense

“Es impresionante la fiebre del aguacate [en Estados Unidos], pero del aguacate mexicano, porque hay otros países que están tratando de competir por el mercado en Estados Unidos y no es el mismo sabor, no es la misma consistencia. Siento que el aguacate mexicano tiene gran parte del corazón de los mexicanos, de nuestra gastronomía, representa tanto de lo que es la personalidad de los mexicanos y de nuestra comida”, señala la chef mexicana Pati Jinich, quien se mudó a Estados Unidos hace 20 años. Fue alrededor de esa época, en 1997, que el aguacate mexicano comenzó a ser importado otra vez a ese país tras 83 años de haber sido vetado por un supuesto problema de plaga. Primero llegó a la costa Este estadounidense, y se fue expandiendo poco a poco hasta que en 2007 se logró la apertura total de ese mercado y llegó a todo el territorio.

Michoacán es el principal productor de aguacate de exportación, y el único que cuenta con la certificación del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) para llevarlo a ese país. “Michoacán tiene la posibilidad de producir el fruto todo el año. Más del 80 % de sus exportaciones se dirigen a ese mercado”, manifiestan desde la APEAM. La asociación reporta que tan solo en la temporada de producción de aguacate 2018 – 2019, que va de julio de un año a junio del año siguiente, el volumen enviado aumentó un 5.23 % respecto a la temporada pasada, lo que se traduce en 914,530 toneladas de este fruto que se enviaron al país del norte. Confían en que las exportaciones irán en aumento, aunque a mediados de septiembre -días después de que respondieron a las preguntas para esta historia- recibieron una alerta por parte de la USDA de que podrían perder su certificación si la violencia que se vive en ese estado mexicano continúa.

 

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